No es novedad que un porcentaje muy significativo de los proyectos en las modernas organizaciones fracasa. O bien se incurren en sobrecostos mayores al 100%, o se concluyen con demoras excesivas o directamente se cancelan. Dependiendo de la encuesta los proyectos fracasados pueden ser hasta el 75% del total [1, 2] y comprenden proyectos de tecnología, de cambio organizacional, de ingeniería... virtualmente todas las disciplinas se ven afectadas por el fracaso en la ejecución.
Quien ha tenido la responsabilidad de contratar
project managers (PM) ha debido leer incontables CV. Puedo decir sin temor a equivocarme que todos -TODOS- los
project managers se presentan como habiendo gestionado exclusivamente proyectos exitosos. ¡Eh! ¿Cómo es esto?
¿Alguien me puede explicar esta contradicción?
Como me dijo un colega, citando al profesor loco de Back to the future: "¡No estás pensando en la cuarta dimensión, Marty!" Yo el año pasado cancele exitosamente el proyecto ABC. Yo el año pasado exitosamente reduje un equipo de 25 personas a sólo 3.
Dejando de lado la ironía y el chiste sobre los PM, está claro que la
organización proyectizada no es la organización exitosa que nos quieren
hacer creer.